

Dormir en un buen colchón aumenta mucho la calidad de vida, pero la oferta es tan variada que cuesta decidirse: ¿espuma, muelles, látex. . . ? Además, los precios son muy dispares: entre los modelos más sencillos y los más sofisticados pueden mediar 1.000 euros. Le explicamos cómo escoger sin fallar.
Si usted es un durmiente. . .
» Cuanto más grande y pesado sea usted, más firme debe ser su colchón para ofrecerle una buena sujección.
» Si pasa calor, suda con facilidad o vive en un lugar cálido, los colchones de muelles pueden convenirle más, pues se ventilan mejor y son más frescos. Si es friolero o vive en un lugar frío, sepa que los modelos de espuma, de látex o de material viscoelástico guardan más el calor.
» Si desea una base articulada, necesita un colchón Flexible (de espuma, de látex o de muelles embolsados).
» Si es alérgico al polvo o asmático, lo mejor es un colchón de espuma o de látex con una funda lavable a 60 ºC (salvo, claro está, que sea alérgico al látex).
De muelles: independientes, continuos o embolsados
Los colchones de muelles Bonell o bicónicos tienen un núcleo formado por múltiples muelles metálicos colocados en vertical, que se estrechan en su tramo central y están enlazados unos a otros por hilos metálicos. En el caso del muelle continuo, el entramado está hecho a partir de un único hilo metálico. En ambos casos el núcleo va envuelto en varias capas de espuma o algodón. Los dos ofrecen un soporte suficiente y una buena ventilación, por lo que pueden resultar algo frescos. Los primeros son bastante económicos y los segundos se mueven en una banda de precios más amplia (de 70 a 300 euros, y de 100 a 600 euros respectivamente, en una medida de 90 x 190 cm).
Los colchones de muelles embolsados están formados por cientos de muelles independientes, metidos en saquitos de tela individuales y unidos por una sujección muy fina. En principio, se adaptan bien a la forma del cuerpo y ofrecen una buena ventilación, aunque sus características varían mucho dependiendo de las capas que recubran el núcleo y de la forma concreta de sus muelles. A menudo llevan un recubrimiento muy generoso de diferentes materiales que los hace estar a medio camino entre los colchones de muelles y los de espuma o látex. Aunque pierden altura y firmeza con el uso, pueden proporcionar un buen descanso durante quince años. Su precio es mayor que el de otros colchones de muelles (de 250 a 600 euros, el colchón individual de 90 x 190 cm).
De espuma de poliuretano
Se parecen a un bizcocho de poliéter o poliuretano lleno de miles de pequeñas celdillas o burbujas de aire, y cubierto por una funda. Dependiendo del número de celdillas por m3, de su tamaño y de los agentes cohesionantes que lleve la masa, el colchón será más o menos firme. En general, a mayor ligereza, más blandura y peor envejecimiento. Las densidades inferiores a 35kg/m3 sólo convienen a las camas para huéspedes ocasionales o niños pequeños. En general, son fáciles de manejar y buenos aislantes del calor. Los precios parten de un nivel bajo: de 30 a 250 euros el colchón de 90 x 190 cm.
De látex
Están hechos de espuma de látex natural (proveniente del árbol del caucho), látex sintético (proveniente del petróleo) y materiales auxiliares usados en distintas proporciones. El núcleo lleva perforaciones para facilitar la aireación, reducir el peso y crear zonas de resistencia. Pueden llevar distintos recubrimientos: algodón, lana, seda, sintético, etc. Son buenos aislantes del calor, se adaptan bien a la anatomía del durmiente y son relativamente permeables a la humedad. Son más pesados que los de espuma, lo que unido a su gran Flexibilidad, los hace incómodos de manejar. El colchón individual puede costar entre 250 y 900 euros.
De material viscoelástico
Están hechos de una espuma especial que se amolda al cuerpo bajo los efectos del calor y la presión, ofreciendo una óptima distribución del peso corporal. La deformación del material perdura durante un tiempo cuando se cambia de postura, lo que puede resultar incómodo. Interesan, sobre todo, a quienes deban pasar mucho tiempo en la cama. Son bastante caros: a partir de 700 euros el colchón de 90 x 190 cm.