

¿QUE DEBO TENER EN CUENTA AL COMPRAR UN COLCHÓN?
Cuando compramos un colchón estamos invirtiendo en salud a largo plazo, ya que un tercio de nuestra vida lo pasamos durmiendo y el sueño es cuestión de calidad. Por ello, cuando vamos a la tienda especializada, debemos probar los colchones y ver cuál se adapta mejor a nuestro cuerpo, que rigidez preferimos y, sobretodo, que no sintamos puntos de presión. El colchón debe adaptarse a nosotros.
Aunque el colchón sea bueno, una almohada inadecuada impide que el descanso sea óptimo. Lo mejor es decidirnos primero por el colchón y luego elegir la almohada, ya que la sensación de esta no será la misma en todos los colchones.
El mejor colchón no existe, por ello debemos probarlos totos, materiales, firmezas. . . . . . . . . hasta encontrar el idóneo para nosotros.
La base no debe ser la gran olvidada, pues a cada colchón le irá bien una base determinada o podrá usted elegir entre varias (somier fijo, articulado, tapi, canapé. . . .). Un canapé servirá para guardar cosas, será como tener un armario más, bastante necesario debido al tamaño de los pisos de hoy en día y a la cantidad de objetos que almacenamos. También los hay de distintas calidades.
El mejor regalo que le puede hacer el vendedor será asegurarle un buen descanso. A veces no se da suficiente importancia a esto, pero no rendiriamos durante el día si no hemos pasado una noche reparadora.
No confundamos nunca la apariencia del colchón con su calidad. A los 10 años debe ser cambiado, aunque parezca óptimo por fuera, por dentro está desgastado.