

El ruido impide que mucha gente pueda dormir bien.
Porque tener el mejor colchón no es suficiente si luego el ruido de tus vecinos no te deja dormir, si alguien decide que, por ejemplo, la madrugada es el mejor momento para colgar un cuadro.
Dormir es la actividad más importante que realizamos durante nuestra vida y el ruido puede interrumpirla.
Defensas bajas, hipertensión, estrés, depresión, problemas cardiacos, accidentes de tráfico y del trabajo, conflictividad laboral y familiar. . . Muchos de los problemas que tenemos se ven agravados porque no descansamos bien.
Aunque no llegue a despertarte, el ruido que escuchas mientras duermes perjudica la calidad del sueño. El sueño no se recupera. No se compensa la falta de sueño durmiendo muchas horas otro día de la semana.
Estudios:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el 76% de la población urbana está expuesta a niveles de ruidos muy superiores a los tolerados por un oído sano.
La OMS también expone que a partir de 45 decibelios (dB) la probabilidad de despertar es alta, que 50 dB es el límite superior deseable y que por encima de 80 decibelios las lesiones en el oído pueden ser irreversibles.
Igualmente, según el estudio del COITT sobre los efectos del ruido sobre la ciudadanía 1, España es el segundo país más ruidoso del mundo y que, a causa del ruido, un 25% de las personas encuestadas asegura sufrir ansiedad o estrés (27,92%), falta de concentración (27,59%) o irritabilidad y agresividad (25,83%).
Efectos del ruido durante el sueño:
El ruido perjudica nuestro descanso y, por tanto, nuestra salud. Y es que provoca afecciones psicológicas tales como estrés, insomnio o fatiga, y también afecciones fisiológicas como problemas cardiovasculares, debilitación del sistema inmunológico o problemas digestivos.